Alzan las armas
los soldados de plomo
sin miedo a morir en la batalla.
Cantan los pájaros
y se oyen disparos en las trincheras.
Unos soldados gritan,
otros lloran,
y otros ríen.
Pero sólo uno habla,
es Miguel recitando poesía.
Hace de su palabra su escudo,
y es su arma su cuaderno.
Con ellas cuenta al enemigo
que la vida es el nacimiento de lo muerto.
Se inspira Miguel en la libertad,
para cargar su pistola
que dispara ensueños.

Me gusta Pablo. Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarGracias!
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