domingo, 5 de enero de 2014

OTRAS FILOSOFÍAS DE VIDA


Me gusta leer sobre la filosofía de los grandes, sus palabras cambian mi vida y cada uno de ellos me influye a su manera, pero fue con la llegada de este año con la que me di cuenta de que no sólo me tengo que fijar en los grandes, sino también en la gente con la que día a día comparto mi vida, que también tienen su filosofía de, pero que en ningún sitio está escrita y que sólo observando se puede aprender.
Seguramente haya mucha gente a la que admire, y de la que me gustaría hablar en este triste blog, pero hay sobre todo alguien que destaca con su forma más que otras personas. No importa el nombre de ese alguien sino su increíble manera de vivir la vida, que es de la que a continuación voy a describir. 
Mi último post habla de Pirrón, el escéptico que todo pensaba que al igual que podía ser verdad, podía ser mentira y por lo tanto no temía a nada. Yo terminé afirmando, que a pesar de que Pirrón tenía una filosofía temeraria, era de admirar y aconsejable de aplicar en algunas facetas de nuestra vida, con los problemas minúsculos, que son al fin y al cabo los que nos deterioran, porque problemas graves, hay pocos, y sobre todo a edades tempranas. 
Es difícil para la mayoría de humanos aplicarlo, pero es eso lo necesario para ser feliz, y es eso precisamente lo que esta persona "x" ha logrado con su escasa edad. Con esto no me refiero a que "x", sea un escéptico alocado que podría morir con cualquiera de sus actos, sino que ha aplicado ese escepticismo a las facetas de su vida que le impedían, como nos impiden a casi todos, ser feliz. Ha sido seguramente inconscientemente como ha manejado la teoría de este grupo filosófico para alcanzar el fin que todos perseguimos pero que pocos lo consiguen rozar. 
Es difícil entender lo que digo, pero tal vez así se vea mejor: Normalmente, aunque tratemos de aparentar que no, las cosas que dicen de nosotros, nos duelen. Cualquier acto es criticado hoy por la sociedad que nos rodea, y en seguida somos clasificados en un grupo al que tal vez no pertenezcamos o al que sí pertenezcamos y ni nosotros lo sabemos. En cualquier caso, de los muchos que hay, la mayoría de nosotros no conseguimos la felicidad o hacer lo que queremos por miedo a que esa clasificación social nos genere rechazo u odio. 
Sin embargo "x", con su astucia ha sabido ignorar este miedo y hacer, decir y oír lo que realmente su corazón le dice. En definitiva, lo que hace día a día es ser fiel a lo que su cerebro le ordena, a lo que es él como ser humano. Esto puede parecer sencillo pero no lo es, y pocos lo consiguen. Además ha conseguido mirar desde dentro los pequeños problemas como algo insignificante y los grandes problemas como algo minúsculo, de modo que su cerebro crea un ambiente muy positivo en su vida para que este llegue a tocar la felicidad con la punta de los dedos. 
Para nada quiero decir que "x" sea perfecto, porque todos tenemos nuestros más y menos, pero realmente la filosofía que él ha elegido para vivir su vida debería ser envidiable para vosotros, siendo envidiable ya para mí. 
"X" no es un filósofo conocido, pero sí una persona con una filosofía correcta para ser feliz. Espero que no la cambie nunca, y que los años no le hagan transformarla, porque aunque grandes como Platón fueron modificando sus pensamientos, hay cosas que no debemos tocar nunca. 


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