domingo, 21 de diciembre de 2014
Y ahí va otra...
Dicen que no suele llover a gusto de todos, y nosotros siempre pensamos que a nuestro gusto no llueve nunca... pero entonces, ¿a gusto de quién llueve?
No es que no llueva a gusto de nosotros, o simplemente que no llueva... es que no nos conformamos con la cantidad de lluvia, al fin y al cabo, esto es como la vida misma, en cualquier caso se puede comprobar y pondré un ejemplo:
Los agricultores de Villamalea todos los años se quejan del tiempo, da igual que haga calor que frío... El año que hace frío se quejan porque se hielan algunos cultivos, y si este es extremo, puede granizar y que la cosecha sea un desastre. El año que hace calor llueve poco, y estos se quejan de que los frutos no pesarán lo que deben por ausencia de agua, o que las plantas se secarán y su cosecha también será un desastre. El año que no hace ni frío ni calor, probablemente se genere un clima adecuado para las plagas, y se quejen de la siempre mencionada "cenicilla" que si se reproduce sin ponerle barreras, también puede dejar los cultivos hechos un desastre...Si no la cenicilla no ataca los cultivos, ya se quejan echando la culpa a los conejos de algo que pudo ser simplemente natural.
¿A qué quiero llegar con esto? A que el momento idóneo con las circunstancias perfectas no existe, siempre tendremos alguna pega en nuestra vida que nos impida llegar al clímax máximo de felicidad, pero realmente esto no es un problema, el problema es resaltar como a una estrella la parte negativa, darle más importancia de la que realmente tiene, denigrando e infravalorando las cosas que realmente valen la pena. Puede que los olivos este año no tengan ni la mitad de aceitunas que el anterior, y que en lugar de ganar 2000 gane 1000, pero ¿Pasará la navidad con su familia? ¿Comerá todos los días y rematará en el bar tomando café?¿Cantará villancico con sus nietos e hijos?
Pero entonces... ¿De qué nos quejamos? Todos tenemos alguna parte positiva en nuestra vida en cada momento, aunque sea como un único pez en medio del atlántico... pero si no la intentamos pescar, si no intentamos lanzar fuerte el anzuelo y hacer que el pez pique, nos ahogaremos en el agua que a este rodea.
Felices Vidas.
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